MUNDO

Mundo

Cosmología, regiones y reglas de mundo de Caelyndor, tal como las ordena el Archivo: primero lo que sostiene la realidad, después los territorios que la habitan.

Cosmología

Estructura del mundo

El Velo

El mundo de Caelyndor vive separado de lo astral por una membrana: el Velo. Mientras estuvo entero, los reinos pudieron fingir que la noche tenía límites y que los mapas terminaban donde terminaba el coraje. Su integridad divide la historia en un antes y un después.

Estructura del mundo

La Rasgadura

La herida que lo cambió todo. El Velo se abre y lo que cruza no siempre tiene nombre. Desde entonces el Archivo distingue dos clases de registros: los que describen el mundo, y los que describen lo que el mundo dejó entrar.

Estructura del mundo

Los planos y el cielo

Más allá del Velo hay geografías que no se caminan: el plano onírico del Djinn Azhel, del que proceden los gólems del sueño recombinado, y la propia Estratósfera de Caelyndor, donde habitan presencias que solo los registros más antiguos se atreven a clasificar.

Regiones y territorios

Reino

Glaciem

El trono sobre el hielo

Tundras, cordilleras heladas y mares donde los pescadores cantan sobre Uru-Uru. Su corona pasó de Nayara, la Regina Glaciei, a su hija Yuki Arhess; Halrik sostiene la frontera como mariscal y Valthor guarda la memoria del Alto Consejo. En Glaciem la lealtad se mide en silencio sostenido.

Reino

Cindralith

La tierra del fuego dormido

Campos volcánicos, muros cálidos y ruinas soleadas, levantados sobre un secreto incómodo: bajo su subsuelo duerme Rhazeth, la bestia tectónica. Arriba, los lagartos braseros calientan las murallas y la vida aprendió a prosperar a fuego lento.

Reino

Sylvalis

El bosque que recuerda

Claros florales, rutas sagradas y árboles melíferos alrededor del Árbol de Lüm, custodiado por los treants. Faelan recorre sus fronteras como quien cobra una deuda vieja, y sus ecos ya tienen música propia en el portal.

Reino

Lunaris

La noche como costumbre

Tierras bajo luna permanente: cavernas altas, torres abandonadas y pantanos de niebla. Allí cazan los murciélagos de luna negra y croan las ranas de niebla. En Lunaris la oscuridad no es amenaza: es clima.

Territorio herido

Tierra de Nadie

La cicatriz continental

La franja sin corona donde se abre la Gran Falla, prisión de Korvess, el lobo que mató a Voltrak. Ningún reino la reclama y todos la vigilan: la Falla no solo contiene, recuerda la guerra que costó cerrarla.

Territorio

Jurak'Thalon

Las rutas secas

Llanuras cálidas, rutas de caravana y bordes de selva antigua donde caza el predador Lyrzal. De sus leyes de arena viene Khaal'Zar Omunyek, cuya palabra parece haber cruzado un desierto de huesos antes de llegar a cualquier corte.

Enclave

Aethel Cineris

La sede de la Llama

Hogar de la Llama Inextinguible, donde el dogma se enseña como se enseña a respirar. Allí se formó Alistair Valerius, su Sexto Preceptor, entre la ley absoluta y el peso tardío de proteger. Sus registros filtran lo que llega del Continente Oscuro.

Dominio

Continente Oscuro

Más allá de los mapas cómodos

El dominio en cuyas profundidades crece el Árbol del Rey Demonio. Lo que el Archivo sabe de él llega incompleto, citado por el Evangelio del Silencio o filtrado por Aethel Cineris. Lo que no sabe, prefiere clasificarlo como distancia.

Reino

Reino de Mírelo

Los pantanos del sur

Reino menor de pantanos y aguas pacientes. Sus criaturas figuran en el Bestiario y sus señales en más de un presagio: los reinos pequeños suelen leer el cielo antes que los grandes, aunque no siempre a tiempo.

Reino caído

Lirethar

El eco de la corona

Reino élfico que dejó de existir antes del incidente del Velo. Los registros lo describen atrapado en una intención eterna —el Efecto Estática— y su última reina, Aelrhyssa, sobrevive como vigía de lo que su corona no pudo impedir.

Enclave

Torre Negra del Norte

El nombre en los márgenes

Enclave septentrional asociado a Tenebrys y a registros que prefieren no ser leídos dos veces. Aparece en los márgenes de más documentos de los que el Archivo admite oficialmente, y esa discreción también es un dato.

Territorio sellado

La Herida del Cielo

El centro que no se visita

El centro sellado del mundo, anterior a la mayoría de las coronas que hoy presumen de antigüedad. El Archivo la registra como región y como advertencia: hay lugares cuyo silencio es la única muralla que queda en pie.